Joaquín Estévez
La mentira y el autoengaño: cuando nos escondemos de nosotros mismos
Blog

La mentira y el autoengaño: cuando nos escondemos de nosotros mismos

Joaquín Estévez

Crecimos con la desaprobación de nuestros adultos hacia la mentira. A medida que cumplimos años, ya no hacía falta que nos lo recordasen: estaba interiorizado. Y el peor de los juicios morales —el propio— nos hacía sentir mal cada vez que recurríamos a ella.

Pero ¿qué es realmente la mentira? ¿Por qué mentimos? Y, sobre todo, ¿a quién estamos engañando realmente?

¿Qué es mentir?

“Decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar, con el ánimo de obtener un beneficio.”

Pero ¿cuál es ese beneficio? Calmar la angustia.

Necesitar una verdad nos da fiabilidad, seguridad. La negación de esa verdad a través de la mentira, paradójicamente, no hace más que reafirmarla.

El espejismo de la verdad única

Ser poseedores de una “verdad única” nos tranquiliza. Pero la realidad no es la misma para todos, a pesar del empeño globalizador de nuestra sociedad actual.

Realmente daría vértigo interpretar que la gente no miente tanto como nos empeñamos en creer. En muchos casos, no es más que la visión particular —sesgada por la historia de cada uno— la que les hace ver los acontecimientos de esa manera.

Lo que para ti es una mentira evidente, para otro puede ser su verdad vivida.

La diferencia como condición humana

El psicoanálisis, desde su perspectiva del “uno por uno”, nos permite afrontar la diferencia como parte de la condición humana. Nos coloca en una mejor posición para aceptar a ese otro que siempre es distinto a nosotros.

Esto no significa justificar cualquier mentira ni caer en un relativismo absoluto. Significa entender que:

  • Cada persona construye su realidad desde su historia, sus miedos, sus deseos
  • La verdad absoluta es una fantasía que nos tranquiliza pero no existe
  • Juzgar desde nuestra verdad nos aleja de comprender al otro

El verdadero engaño: nosotros mismos

Y aquí está el punto crucial: detrás de la mentira, el auténtico intento de engaño es hacia nosotros mismos.

Cuando mentimos a otros, casi siempre estamos intentando sostener una imagen de nosotros mismos que no queremos ver cuestionada. Mentimos para:

  • No enfrentar una verdad incómoda sobre quiénes somos
  • Evitar la angustia de reconocer nuestras limitaciones
  • Mantener una narrativa que nos resulta más soportable
  • Protegernos de consecuencias que no queremos asumir

Las pequeñas mentiras cotidianas

No hablamos solo de las grandes mentiras. Las más reveladoras son a menudo las pequeñas:

  • “Estoy bien” (cuando no lo estás)
  • “No me importa” (cuando te duele)
  • “Ya lo haré mañana” (sabiendo que no lo harás)
  • “Fue sin querer” (cuando algo de ti sí quería)

Estas pequeñas mentiras, repetidas día a día, van construyendo un personaje que no somos. Y cuanto más tiempo mantenemos ese personaje, más difícil se hace reconocer quién hay debajo.

¿Por qué nos autoengañamos?

El autoengaño tiene una función: protegernos de verdades que sentimos intolerables.

  • La verdad de que no somos tan buenos como creemos
  • La verdad de que hemos hecho daño a quienes amamos
  • La verdad de que tenemos miedo
  • La verdad de que no sabemos lo que queremos

Reconocer estas verdades requiere valentía. Y muchas veces, requiere acompañamiento.

El camino hacia la verdad propia

El trabajo terapéutico, especialmente desde el psicoanálisis, tiene mucho que ver con esto: ir desmontando, poco a poco, las mentiras que nos contamos.

No se trata de un proceso de “revelar la verdad” como si el terapeuta la conociera y tú no. Se trata de crear un espacio donde puedas ir reconociendo, a tu ritmo, lo que has estado evitando ver.

Este proceso implica:

  • Escuchar lo que dices sin juzgarlo
  • Detectar las contradicciones entre lo que dices y lo que haces
  • Explorar los “no sé por qué lo hice”
  • Dar espacio a los sueños, los olvidos, los lapsus

Preguntas frecuentes

¿Es malo mentir siempre?

La pregunta quizás no sea si está bien o mal, sino qué función cumple cada mentira. ¿Qué estás protegiendo? ¿De qué te estás escondiendo?

¿Cómo sé si me estoy autoengañando?

Algunas señales: sientes que “algo no cuadra” pero no sabes qué; repites patrones que sabes que te hacen daño; evitas pensar en ciertos temas; te justificas excesivamente.

¿La terapia me hará enfrentar verdades dolorosas?

Puede ser. Pero lo hará a tu ritmo, con acompañamiento, y el objetivo no es hacerte sufrir sino liberarte de un peso que probablemente ya cargas sin saberlo.

Un espacio para la honestidad

Si sientes que hay algo en tu vida que no estás mirando de frente, si intuyes que te cuentas historias para no ver lo que realmente pasa, quizás sea momento de buscar un espacio donde poder hacerlo.

No prometemos que sea fácil. Pero sí podemos acompañarte en el proceso.

En nuestro gabinete de Hortaleza:

  • Teléfono: 607 720 004
  • WhatsApp: Escríbenos
  • Dirección: C/ Agustín de Iturbide 4, Local - Hortaleza, Madrid

La verdad a veces duele. Pero el autoengaño duele más, aunque no lo sepas.

Escrito por Joaquín Estévez

Especialista en psicología clínica y bienestar emocional. Comprometido con divulgar salud mental de forma accesible y cercana.

Ver perfil profesional →